Como en el 86, por Edgardo Broner

Fútbol Pensado le da 86 veces la pelota al lector más allá de la mitad de la cancha para que pueda hacer el mejor gol de la historia. seguir leyendo

25.4.13

Mundialistas desde siempre



Era tan grande la alegría de los muchachos corriendo por el campo y abrazándose después del empate con Uruguay que no tenía sentido que alguien les dijera que todavía faltaba algún detalle para tener el cupo seguro para Emiratos Árabes. Cuando salían del vestuario, entre las felicitaciones, resonaba la palabra “mundialistas”. Y lo eran desde hace tiempo aunque faltara un resultado, porque otra vez mostraron categoría, orden, preparación, fortaleza mental, técnica y buen juego, ingredientes indiscutibles para llegar muy lejos.

El gol del empate sintetiza todas esas virtudes, cuando faltaban 10 minutos, en desventaja tras haber sido superior a lo largo del partido. El aluvión uruguayo esperado no fue tal y el control del balón había sido vinotinto, no concretado en la red por algunas imprecisiones dentro de un tránsito fluido, seguro. Pero la buena zurda de José Hernández comenzó el desparramo, Eduardo Maceira hizo un sombrerito con atrevimiento y habilidad, para que Andrés Ponce no perdonara al recibir el centro. El héroe zuliano había perdido dos oportunidades y se sabía que la tercera iba a terminar en la red.

El campo se había inclinado hacia el arco del seguro Cardozo y pudo haber sido un final con victoria, pero para ello hizo falta otra actuación sensacional de Beycker Velázquez evitando tres veces el segundo gol celeste. Antes las nubes devolvieron un balón inesperado de donde surgió el 0-1, pero la actitud vinotinto fue siempre ganadora. Además del ingreso positivo de Hernández y Maceira, Nicolás Márquez brilló después de haber esperado varias semanas. El capitán Díaz apuntaló al equipo con su solvencia y Ronaldo Peña se retrasó como volante derecho en un grupo en el que todos aportan donde haga falta.

Los chicos vieron el primer tiempo de Brasil-Perú y se fueron al hotel. El cuerpo técnico se quedó para Argentina-Paraguay, por lo que la alegría estuvo repartida, pero además había que analizar al rival del domingo. El futuro sonríe con un grupo que soñaba con la clasificación, está en lo alto peleando el título e irá al Mundial con planes grandes. Pasó la noche de la celebración, con la confirmación del pasaje tan querido por el país, que aplaudió a la distancia el cartel que le dedicaba el logro. Hoy se reanudarán los entrenamientos, donde los dientes apretados de siempre estarán a la vista con las mejores sonrisas del mundo.

(Columna publicada en el diario Panorama el 25.4.2013)

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