Como en el 86, por Edgardo Broner

Fútbol Pensado le da 86 veces la pelota al lector más allá de la mitad de la cancha para que pueda hacer el mejor gol de la historia. seguir leyendo

17.4.13

Ronaldinho Llanero



Pablo Peña jugaba en el Portuguesa en la temporada 93-94, cuando en Brasil comenzaba a deslumbrar Ronaldo Nazário de Lima, que a los 17 años integró el plantel campeón en Estados Unidos ´94. La admiración continuó con los goles en el PSV Eindhoven y en el Barcelona, a tal punto que cuando nació su hijo, que originalmente se iba a llamar Pablo, le puso el nombre del Fenómeno.

Ronaldo Peña también se hizo fanático del brasileño y tomó cosas de su juego, como cuando frena sorpresivamente para arrancar hacia otro lado. Es una de las figuras de la Vinotinto Sub-17 y recuerda con emoción sus comienzos: “En Portuguesa aprendí con los profesores Oscar Pacheco y Villegas. Cuando tenía 14 años, hubo una prueba para el Caracas en Acarigua y estaba Rolando Bello, que ahora es mi entrenador y me ha enseñado muchas cosas”. Tiene como espejo a Salomón Rondón y a Juan Arango, pero también a un ídolo de su estado: el “Buda” José Torrealba.

Rapidísimo, habilidoso, de largos recorridos, es una amenaza para cualquier defensa. Su corazón lo empuja en San Luis. “Son partidos muy intensos, la actitud de nosotros fue clave. Puse todo de mí para apoyar al equipo. El primer día me costó por el clima, estaba como ahogado, pero después me adapté e hice mi trabajo”.

Socio de Andrés Ponce, se los ve siempre juntos. “Me entiendo muy bien con él, es como un hermano, compartimos la habitación y hablamos mucho. Siempre le digo que demos todo porque tenemos que ir al Mundial”. El golazo a Paraguay nació de un pase suyo, que recordó la combinación entre Arango y Rondón para ganarle a Colombia en Puerto Ordaz.

Ante los colombianos tuvo que reacomodarse como volante por la izquierda, siempre bien dispuesto. “Como soy rápido, en el Caracas me ponen de 9, pero voy sobre la raya, porque tengo más cruce y pateo. Buscarla abajo es parte de mi trabajo. Al final estaba reventado, pensé en mi mamá, que es la que me da fuerzas para seguir adelante. Estoy feliz, pero no relajado. Pienso en mi familia, en mis amigos y en toda Venezuela. El regalo más lindo va a ser clasificar al Mundial y lo vamos a hacer”.

Cuando surgió Ronaldo de Assis Moreira, campeón mundial Sub-17 en 1997, le pusieron el nombre en diminutivo, junto a la referencia de su estado: Ronaldinho Gaúcho. El toque de Peña para el gol de Ponce fue con la clase del crack de Atlético Mineiro, como para llamarlo Ronaldinho Llanero.

Columna publicada en el diario Panorama el 16.4.2013

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Twitter: @ebroner

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