Como en el 86, por Edgardo Broner

Fútbol Pensado le da 86 veces la pelota al lector más allá de la mitad de la cancha para que pueda hacer el mejor gol de la historia. seguir leyendo

16.9.13

Antonio y Andrés



Antonio Sanabria debutó en la selección mayor de Paraguay a los 17 años. En el triunfo sobre Bolivia entró con la camiseta albirroja, la misma que había usado en el Mundial Sub-20 y en el Sudamericano Sub-17, cuando Beycker Velázquez le atajó aquel penal que en un instante cambió el curso del partido por el golazo inmediato de Andrés Ponce.

Tonny Sanabria juega en el Barcelona y se comentó la posibilidad de que representara a España, como a esa edad también había sucedido con su ídolo Lionel Messi. El joven tuvo que lidiar con la presión que llegó de su país. Con su mirada adolescente, insistía con dolor que no quería hablar más del tema. Los días de abril en San Luis juntaron dos goleadores a 50 metros de distancia. Tonny era el más buscado en la concentración guaraní del hotel Vista. En el Quintana vivían los venezolanos y los micrófonos llegaban con la curiosidad de los tantos determinantes de Andrés, con un repertorio de primera clase.

El zuliano también tuvo que responder preguntas incómodas de la insistencia de la radio colombiana sobre sus parientes en el país vecino. Se manejó con tranquilidad, muy bien protegido por el ambiente creado por el cuerpo técnico de Rafael Dudamel. Mantuvo su sencillez pese a la fama que comenzaba a rodearlo, invocando a Dios en cada momento.

Los dos goleadores pasaron años de sacrificio. La madre de Tonny emigró con sus cinco hijos a España. La gente del Barcelona se asombró con los goles del muchachito del Blanca Subur de Sitges y su incorporación al club famoso marcó un cambio en sus vidas, aunque sus parientes no iban a verlo jugar por miedo a que los detuvieran por su situación de indocumentados.

La familia Ponce pasó momentos difíciles también con la emigración desde Colombia. El fútbol también fue el camino del cambio con la enorme calidad de Andrés, que se proyecta para seguir los pasos de su espejo Salomón Rondón. Entre la lesión y las acusaciones nacidas en la mala intención de la triste disputa entre representantes, el presente se ha vuelto muy duro.

El futuro de Andrés hará historia en la Vinotinto y en un club grande del mundo. Como lo está por lograr Tonny. Tiene el máximo apoyo en el grupo de la Sub-17, el Táchira y su gente. Tendrá que lidiar con lo demás. Los que quieren perjudicarlo se abrazarán con el país cuando llegue la clasificación mundialista con las definiciones del devoto del gol zuliano.

ebroner@gmail.com

Twitter: @ebroner

(Columna publicada en el diario Panorama el 15.9.2013)

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